martes, 25 de abril de 2017

Dimensiones de una dimisión

Tenía razón OK Diario, Aguirre planeaba dimitir el domingo o el lunes. No lo hizo el domingo, día del Señor, pues podría interpretarse torcidamente. Lo hizo el lunes, día de la luna, famosa por ser una embustera, aunque no tanto como la propia Aguirre, que ya ha dimitido tres veces.

Una rueda de prensa de tres minutos sin preguntas y una dimisión lacrimógena que la afectada ha tratado dee convertir en un acto de responsabilidad política. A simple vista más parece una decisión a regañadientes, por tercera vez, tras haber intentado evitarlo a toda costa y, según las malas lenguas, cuando puede encontrarse al filo de una imputación penal. El reconocimiento de Aguirre de su culpa in vigilando tiene un alcance de responsabilidad penal y civil imprevisibles, dado que aquí se han cometido al parecer delitos tremendos. Y, además, debe añadirle la culpa in eligendo, eso que ella, siempre tan chulapa, minimiza hablando de "ranas". Y sin contar con que, de todas las actividades de su gobierno, la sanitaria, a la que aun no se ha pasado revista, promete ser un foco mucho más abrumador de corrupción que la gestión de la Charca de Isabel II.

De todo eso puede salir una imputación. Sin duda, Aguirre lleva años "haciéndose la rubia" y hasta es posible que lo sea, pero no es creíble que haya presidido sobre un emporio de corrupción y latrocinio y no se haya enterado de nada. No se pude gobernar con una mano derecha, González, que ha convertido su familia en una verdadera empresa de presuntos delitos y en donde todos, desde sus hijos hasta su octogenario padre tenían un cometido. El padre es hoy nonagenario pero, según parece, sigue siendo útil a la empresa lavando dinero.

Aguirre no estaba en menudencias, sino en las alturas teóricas de la doctrina neoliberal que le insuflaban sus consejeros empresariales (alguno ya en la cárcel) y sus asesores aúlicos. Paladina del libre mercado y el fin de las mamandurrias socialistas, no tenía por qué parar mientes en las que ella iba sembrando a su paso. Pagar periodistas a su servicio con dineros públicos en TeleMadrid no era mamandurria. Colocar en el Ayuntamiento de su amiga Botella a Carromero con un sueldazo tampoco era mamandurria.  E così via. Lástima que el resto de los mortales no lo veamos así y que consideremos que entre el liberalismo y la política del saqueo y la rapiña debe haber una separación que ella parece desconocer.

Por último, la dimisión de Aguirre tiene una dimensión poco reseñada hasta la fecha, una dimensión política que apunta directamente a Rajoy. Aguirre no ha dimitido porque la hayan pillado con las manos en la masa o en flagrante delito, ni porque se haya beneficiado directamente de los delitos de sus elegidos, aunque sí indirectamente, por ejemplo, financiación ilegal de elecciones. Dimite por responsabilidad política. Justo la situación de Rajoy, responsable político del universo de corrupción de la política española. En su caso, además, hay un presunto beneficio directo, derivado del cobro de sobresueldos en B que él mismo llegó a admitir.

Si Aguirre dimite, Rajoy debe hacerlo igualmente, incluso con mayor motivo.

lunes, 24 de abril de 2017

El éxito de la abstención

Les da vergüenza decir que se abstuvieron en la investidura de Rajoy para que siguiera gobernando el PP. Por eso los golpistas del PSOE se justifican diciendo que tienen al gobierno atado en corto y controlado y que, en el fondo, hace lo que ellos dicen.

El dato de la noticia nos ahorra mayores explicaciones. El PSOE de la junta gestora miente, como siempre: el PP veta toda la labor legislativa de la oposición. Esto quiere decir que el resultado es doblemente desastroso pues el PSOE trabaja como si realmente consiguiera lo que se propone, pero no lo consigue porque el PP está en contra. Realmente, la abstención solo ha servido para poner los votos de los electores socialistas al servicio del PP.  

Y el futuro inmediato aun pinta peor. El gobierno está preparando un conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional para mantener su práctica de veto a todas aquellas iniciativas legislativas de la oposición que, a su juicio, modifiquen los Presupuestos al aumentar los gastos. Es decir, un proyecto para emascular el Parlamento y conseguir el tipo de gobierno que gusta a Rajoy y el PP: la dictadura. 

Con la sumisión del PSOE.

Recuerdos de Sant Jordi

Cartel anunciador.

El dragón, San Jorge, la princesa y el caballo.

Prolegómenos: Librería de La Rambla, Tarragona. De los seis de la foto, cinco nos llamamos Ramon o Ramón. Somos Los Ramones.




Firmando libros en la parada de la ANC. Y un buen ramo de rosas.


De una parada a otra. Tod@s muy ufan@s


Encuentro casual y callejero con el presidente Puigdemont.

domingo, 23 de abril de 2017

Hacerse la rubia tampoco sirve

Ni siquiera serlo, cuando lo son. Las feministas de buena conciencia, estilo Cifuentes, deben de estar desoladas. Las recetas del tinte son un fracaso. Hasta para quienes, como Aguirre, han llegado a encabezar la jerarquía, mandar desde la cúspide. Ahí está la lideresa en un momento de rubia gloria, maquillándose en el centro de un círculo de batracios que la miran con evidente sorna. El más lanzado, Granados, hoy en prisión. Le sigue López Viejo, hoy procesado y Juan José Güemes quien llegó a estarlo en su día, si bien la causa se archivó. Ella, sin embargo, tan ufana, creyéndose una especie de Rey Sol, cuando hacía a sus cortesanos el real favor de dejarlos contemplar cómo se levantaba o cómo hacía sus necesidades. Y hasta es posible que aquellos cortesanos tuvieran más respeto por Luis XIV que estos expeditivos espabilados por su jefa quien, haciéndose la rubia, obtenía "más de los hombres", esto es, el mayor caso de corrupción de la historia de Madrid. Y los ha habido sonados.

Este "hacerse la rubia", al parecer, jerigonza de las feministas teresianas, procede del imaginario de Los caballeros las prefieren rubias, de Anita Loos y, con ello no pretendo llevarlas a los años de aquella, pero sí a los de la adaptación cinematográfica, interpretada por Marilyn Monroe y Jane Russell. El imaginario del mundo del eterno femenino en la época de nuevas oportunidades. Estas son quienes luego dicen que las mujeres no necesitan cuotas, pues llegan a sus objetivos por sus méritos propios. Lo que no dicen es que consideran méritos propios "hacerse la rubia".

Según parece la rubia Aguirre dimitirá hoy, quizá mañana. Lo dice OK diario e ignoro qué fiabilidad tiene la noticia aunque, como están las cosas, igual es cierto. A partir de aquel Congreso en que fracasó en su intento de sustituir a Rajoy en la presidencia del PP, pues Barberá y Camps sostuvieron al presidente, este se sentó con la retranca a la puerta de su casa y ocho o nueve años después ve pasar el cadáver de su enemiga. O su alma en pena, llorando tan amargas lágrimas como las dueñas barbadas que liberó don Quijote.

Si Aguirre dimite, se va un fantástico factor de entretenimiento en la capital. Pero será sustituido con creces por Cospedal, a la que se le ha quedado chica La Mancha y empieza a asombrar a España entera con sus peculiares modos. La bandera a media asta para dolernos por la muerte de Cristo fue el toque de atención. Luego se presentó en las Nuevas Generaciones a decirles que se avergüenza de la corrupción de su partido pero que no se puede generalizar. Ciertamente, es difícil generalizar un comportamiento como el suyo al mantenerse en un cargo del que decía haber de dimitir si se descubría que alguien de su partido tuviera cuentas en Suiza, cuando es el lugar en el que más cuentas tienen. Por lo menos, esta no viene "haciéndose la rubia" sino más bien "la descarnada" con peineta y mantilla, como en un cuadro de la España negra de Solana, y con un cirio de los Novísimos. 

Rubia se hace también la candidata Díaz, que tiene encandilados a los hombres de la junta gestora de su partido y los viejos guerreros de la socialdemocracia cansada. Pero no parece que con estos especímenes vaya a alzarse mucho más de donde está. Hacerse la inocente rubia predicando paz, amor, concordia y compañerismo para difuminar la imagen de la fría ambiciosa, dispuesta a pasar por encima de sus rivales sirve de poco.

Hoy, Palinuro en la St. Jordi, en Barcelona

Pues sí, mañana estaré en la fiesta de St. Jordi, firmando libros en la parada de la ANC (de 12:00 a 13:00) y en la de ERC de 15:00 a 16:00. Me gusta mucho esta fiesta tan abigarrada como alegre en torno al libro y la rosa; un acto colectivo popular en el que sale a pasear, a encontrarse con los amigos, a que le firme el libro su autor o autora preferido(a). Me gusta la alegría, la curiosidad de la gente, la vanidad de los autores -entre los cuales me cuento-, las familias con los niños, la algazara y los trabajos y afanes de los responsables de la paradas porque todo salga bien. Hay siempre un punto de perfeccionismo catalán, de ese que está presente, aunque se oculte con discreción y es un rasgo de este pueblo que solo se reconoce cuando uno se ha hecho a verlo.

Nos vemos en las Ramblas.

sábado, 22 de abril de 2017

El Estado-cloaca

Sin querer, como Aguirre cuando destapó la Gürtel, el titular de Público da con la clave de la endemoniada situación española. Cuando un Estado sitúa la Fiscalía, que es el órgano encargado de velar por el interés público, en la cloaca es porque él mismo es una cloaca.

La Operación Cataluña, urdida , al parecer, desde el ministerio del Interior es otro canal de aguas fecales. Y aguas fecales, aunque mezcladas de aromas diplomáticos, las dádivas del ministerio de Exteriores para conseguir voluntades mundo adelante en contra del independentismo catalán. Cloacas asimismo las vías por las que los gobiernos de la derecha sobornan a los medios de comunicación y a los comunicadores para tenerlos a su servicio. Fondos de reptiles, vamos.

Pero esta presunta vía de injerencia del gobierno en la administración de justicia a través de la instrumentalización de la Fiscalía es ya de todo punto intolerable. La oposición quiere que Catalá comparezca. Claro que también quiere que comparezca Rajoy a explicar los usos y costumbres de la cloaca madrileña. Catalá comparecerá y, con el aplomo que lo caracteriza, manifestará que el gobierno jamás ha interferido ni interferirá en la acción de la justicia. Y se acabó. Hasta la próxima. 

Puede que, en un alarde de sentido democrático, comparezca también Rajoy a decir que no le consta que los señores González y Granados estén en la cárcel. ¿Y Granados hace ya tres años? ¿Qué me dice usted? ¿Que hay 800 cargos de mi partido investigados, imputados, procesados o condenados por corrupción? No puede ser. Eso es una campaña contra el PP. O se tratará de otro partido. Mire usted en el PSOE porque, como muy bien dijo Aznar no hace mucho, "El PP es incompatible con la corrupción". Profunda idea porque eso quiere decir que el PP es incompatible consigo mismo.

En ese Estado-cloaca, lugares emblemáticos, como la Villa y Corte, han sido -y son- hervideros de corrupción, patios de urdidores y logreros que, trasmutados en políticos de orden y probada religiosidad, han procedido a esquilmar metódicamente los fondos públicos.  Puro salvaje Oeste del robo y el trinque en el que es más fácil enumerar qué delitos no han cometido las autoridades que los cometidos.

La reina de este quilombo, la presumida, rechulapa Grande de España que venía llorada de casa, aparece ahora lloriqueando, como una muñeca rota, antigua figura desvencijada de la que se reían quienes a su sombra delinquían. Y lo más gracioso es que, cuando Aguirre dimitió hace tres o cuatro años, probablemente por un chivatazo del gobierno sobre la calaña de sus hombres de confianza, algún genio de la empresa la contrató como "cazatalentos". Lo que demuestra que los dioses reparten la estupidez con admirable ecuanimidad.

Parte poco conocida del Estado-cloaca es la de la oposición. La maniobra que acabó en el golpe de mano del 1º de octubre en el PSOE para defenestrar a Sánchez llevaba meses preparándose con los viejas glorias del partido y otros figurones igual de retardatarios y la connivencia del gobierno. O sea, pura cloaca, en donde también se "defiende al Estado", según Felipe González. No en balde el entonces SG, Rubalcaba, había sido ministro del interior. Con tal golpe, los conjurados querían conseguir dos objetivos: a) impedir un acercamiento del PSOE a Podemos y al independentismo catalán (cosa absolutamente imaginaria) y, por tanto un posible gobierno a la portuguesa y b) permitir que gobernara el partido de la derecha en la esperanza de que, de algún modo, fuera capaz de neutralizar el "desafío catalán".

Lo que no tuvieron en cuenta fue que no daban paso a un partido de la derecha sin más, sino a una asociación de presuntos malhechores, imputada ya en algunos procesos penales. No han dado paso a un gobierno, sino a unas gentes solo interesadas en seguir aforadas, utilizar sus puestos para defenderse en los procedimientos que se les siguen y mantener las llaves de los despachos de las administraciones públicas para ocultar la información sobre sus fechorías o destruir las pruebas incriminatorias. Desaparecerán los registros de los ministerios, los discos duros de las direcciones generales, los ordenadores de los despachos. Quedarán los pasillos vacíos. Al abstenerse, el PSOE no contribuyó a la estabilidad de España y mucho menos a controlar al gobierno, sino a  proteger y encubrir a la asociación presuntamente criminal. 

Mañana, Palinuro en St. Jordi

Pues sí, mañana estaré en la fiesta de St. Jordi, firmando libros en la parada de la ANC (de 12:00 a 13:00) y en la de ERC de 15:00 a 16:00. Me gusta mucho esta fiesta tan abigarrada como alegre en torno al libro y la rosa; un acto colectivo popular en el que sale a pasear, a encontrarse con los amigos, a que le firme el libro su autor o autora preferido(a). Me gusta la alegría, la curiosidad de la gente, la vanidad de los autores -entre los cuales me cuento-, las familias con los niños, la algazara y los trabajos y afanes de los responsables de la paradas porque todo salga bien. Hay siempre un punto de perfeccionismo catalán, de ese que está presente, aunque se oculte con discreción y es un rasgo de este pueblo que solo se reconoce cuando uno se ha hecho a verlo.

Nos vemos en las Ramblas.

viernes, 21 de abril de 2017

Corral de pícaros

La realidad supera la ficción, dice el saber convencional, ignorando, por ejemplo, que gran parte de la realidad procede de la fición. Si se duda, léase la Biblia. Pero, aceptado, la realidad nunca defrauda. Llega a desbordar la capacidad de los más sesudos analistas y hace desfallecer a los más audaces cronistas. 

Nadie puede aspirar ya a confeccionar un cuadro único del desbarajuste que ha organizado en Madrid esta pandilla de mangantes desde que abrió fuego con el famoso Tamayazo. Mejor dicho, desde antes, porque el Tamayazo se dio para evitar que la oposición llegara a gobernar la CA de Madrid y sacara los trapos sucios. Pero el Tamayazo es un buen comienzo, por lo vistoso del inenarrable gobierno de La dama del cinturón castizo, famosa comedia de la picaresca española en donde, a diferencia de otros espectáculos, todo es exactamente como parece.

Una orgía de elecciones ganadas de modo aplastante con dineros presuntamente ilegales, docenas, centenares de actos públicos de exaltación, con otras tantas inauguraciones de lo que fuera, kms de autopistas, hospitales, ambulatorios, canchas de golf, todo con dineros del proveedor del catering, Mr. Gürtel, un Mefistófeles de pacotilla, que tanto proveía altavoces como confetti o viajes de ensueño.

Actos patrióticos por el bicentenario de la guerra de la Independencia y nacimiento de la nación española de majas y manolos y la verbena de la Paloma. Un torbellino de activismo según doctrina de su guía espiritual, Thatcher. Ella misma se veía como Thatcher entre su equipo y ante pías colaboradoras suyas, como la mínima consejera de Educación, Lucía Figar, verdadera pastorcilla que arrimaba las ovejas a los colegios de curas y dejaba los públicos a la intemperie. Necesitaba además el dinero para pagar campañas en las redes de ensalzamiento de su persona y obra.

Y, más que Thatcher, allá iba la dama en pos de la privatización del servicio público sanitario de la mano de otros colaboradores tan íntegros y bien elegidos como los demás, como aquel Lamela, empeñado en encarcelar a un probo funcionario o un jovencito de brillante tupé que privatizaba los servicios en los que luego se colocaba o al revés, que tanto da.

Pero los más simpáticos son los dos malandrines que durante años fueron la mano derecha y la izquierda de la Dama del Cinturón Castizo, Púnico Granado y el señor del Ático. Atendidas las explicaciones ofrecidas por la dama a lo largo de los años sobre sus peripecias, asalta la duda de si ese gracioso atolondramiento de que hace gala no es una afectación sino que la señora tiene efectivamente la cabeza a pájaros y lo que sus dos manos, Púnico Granado y el señor del Ático,  han hecho ha sido aprovecharse de la circunstancia de que, a fuer de católica, cada mano de la dama ignoraba lo que hacía la otra. La mano, la pierna y la cabeza misma. Lo más verosímil es que, endiosada por los halagos más sobados, la dama no se enterara de lo que sucedía o no quisiera enterarse.

Es más difícil de creer que la sospecha de que estuviera en el ajo y se beneficiara de él. Pero, precisamente porque es más difícil de creer puede ser real pues, lo dicho, la realidad supera la ficción. El corral de pícaros está lejos de echar el telón. De momento, González se ha negado a declarar. Y la irrupción del refinado Marhuenda ("zorra", "puta") lleva la representación más ya al género apache.

Hoy, Palinuro en Tarragona

Invitado por la Assemblea Nacional de Catalunya y Omnium Cultural, hoy, viernes, 21, a las 20 horas estaré en Tarragona, en el Colegio de Abogados y Farmacéuticos, para una conferencia sobre el provocativo título de España sin Cataluña. La gran oportunidad. Lo llamo provocativo porque, obviamente, contradice el común sentir de la gente. Los españoles tienen la sospecha de que, si Cataluña se va, se va una parte importante de los ingresos del Estado, pues aquella aporta más de lo que recibe y los demás tendrán que apretarse el cinturón. No obstante, llevo un tiempo sosteniendo esta aparentemente contradictoria posición. La 1ª vez, con motivo de la presentación de Súmate en Madrid, que tuve el honor de hacer; la segunda con el de la presentación de Alfred Bosch en un desayuno del Ritz también en Madrid, cuando acababa este de publicar un interesante libro, La independencia de Cataluña interesa a los españoles. 

Es difícil admitir que ese interés sea material y si, por tanto, la propuesta se mantiene en este terreno, no es verosímil. Pero si  la llevamos a otro, la cosa cambia. España lleva siglos gobernada por una oligarquía corrupta, meapilas, autoritaria, incompetente, ladrona y, en el fondo, antinacional. Y así sigue, como puede comprobarse con el actual gobierno de ladrones, el gobierno del hampa, de una banda de facinerosos dedicada a saquear el país. Los españoles han sido incapaces de quitársela de encima. Lo han intentado algunas veces. El actual Rey es heredero de Isabel II y Alfonso XIII, ambos exiliados. La monarquía borbónica (una dinastía de mangantes, analfabetos, disolutos y corruptos) se restauró tres veces. La tercera lo hizo un dictador genocida, Francisco Franco, si que ninguno de los reyes habidos desde entonces haya tenido el decoro o la dignidad de renunciar a esa sangrienta herencia y poner su trono en referéndum. 

Desde la Transición ni la izquierda ni la derecha españolas han sentido que fuera necesario acabar con la oligarquía nacionalcatólica y mucho menos con esta monarquía de risa. Y así ha venido a resultar que la única oposición real a este dominio oligárquico tradicional se ha dado en Cataluña, se ha territorializado en Cataluña. 

Cualquier español de izquierdas de buena fe aplaudirá el propósito catalán de independizarse y crear una república democrática. Ya que el conjunto de los españoles es incapaz de conseguirlo (y una porción nada desdeñable de votantes del PP está encantado con este gobierno de ladrones neofranquistas), por lo menos, que lo consigan los catalanes.

Sin duda, la independencia de Cataluña será un choque muy fuerte para la conciencia española. Pero es la única posibilidad de que este cuerpo yerto se reanime, cobre vida y se organice con un mínimo de dignidad y eficacia, sin vivir del robo, la corrupción, la humillación y el peloteo descarado a los poderosos, como hacen esos esbirros que la oligarquía tiene en los medios, al estilo de ese Marhuenda o las dos docenas de colegas suyos alimentados en los pesebres del Estado, del PP o de la Iglesia Católica, con la misión de mentir, abusar y engañar a la gente para que siga uncida al carro de esta tiranía de hampones.

Si no lo consigue a pesar de todo será porque España está definitivamente muerta, a manos de estos sinvergüenzas y ladrones de comunión diaria. En todo caso, lo más sensato que pueden hacer los catalanes es largarse.